domingo 2 de agosto de 2009

Viaje a Ica por Semana Santa

Este post es realmente atípico puesto que trata sobre un viaje que hize en abril. Como sabrán los que me conocen, yo no soy de viajar mucho, sólo conocía Cusco por mi viaje de promoción, y eso fue hace casi 14 años. Esta vez aproveché los dos días libres que me dieron en el trabajo por Semana Santa, y me fui con Mary a Ica, ciudad que está situada a 300 Km al sur de Lima. Tengo que agradecerle a ella porque se portó como una excelente guía para mí, que rochosamente sabía menos del Perú que muchos turistas que habían por ahí.
Comenzamos el viaje tomando el bus en el terminal de Soyuz que está en la Av. México; habremos demorado una media hora entre llegar, sacar los boletos, comer algo y subir al bus, el cual partió puntualmente a las 8:27am. Algo que recalcar, como fuímos en Semana Santa, todos los precios subieron, así que si piensan ir para Ica en algún día no festivo, saquen sus conclusiones que los precios estarán menos de lo que se mencionan por aquí. Otra nota: esta vez Soyuz se maleó feo poniéndo a 48 soles el pasaje (cuando normalmente está aprox. 25 soles).
Debo reconocer que el viaje fue muy tranquilo, con pocas paradas y todo muy en regla. Llegamos a la ciudad de Ica a eso de la 1:45pm e inmediatemente nos tomamos un taxi que nos llevó al lago de Huacachina por 6 soles y 15 minutos de viaje. El sitio es bastante bonito, no hay nada de basura, y todo esta bastante cuidado. Al llegar, el primer trajín fue el de encontrar alojamiento; primero quisimos encontrar uno en la misma Huacachina pero estaban todos llenos, y los que tenían habitación, querían que la usemos por mínimo 3 dias. Nos habremos demorado un par de horas, hasta que encontramos un lugar en la urbanización Puente Blanco (cerca al camino que lleva a Huacachina) donde cobraron 80 soles la noche, recuerden que era Semana Santa y no había mucho más de donde escoger. Despuès de habernos instalado, regresamos a Huacachina a almorzar en el único restaurant que casi está dentro de la laguna (imposible no saber cual es, sólo que olvidé el nombre). Ahí la comida es regular nomás, ni buena ni mala. Yo almorzé un bisteck a la Huacachina que es igual que un bisteck a lo pobre por 16 o 14 soles.El paso siguiente fue el paseo por los tubulares. Yo me alucinaba que quedaba a 1 hora por lo menos del punto de partida, pero está encima de Huacachina. A la salida del lago, puedes ver a los tubulares que están estacionados, esperando que se llene para llevarte. Nuestro paseo fue alucinante, éramos algo de 10 personas aparte del chofer (incluidos una pareja con su hijo, y tres colombianos que para todo decían:"¡Qué bacano!"). El paseo incluye tres bajadas en sandboard, que mejoran el tour. El paseo habrá durado algo de 1 hora, pero emocionante 100%. La montaña rusa del Play Land Park le queda chico definitivamente. Les recomiendo que pregunten por Ricardo, el fue nuestro chofer y se portó de lo mejor con nosotros.En la noche, aparte del paseo obligado por la plaza (que es bien parecida a la de Surco Viejo), donde se veían los preparativos para las festividades por Semana Santa, se puede observar también mucho comercio, no faltan las tiendas donde venden chocotejas (que son buenazas pero me parecieron un poco caras: S/.1.20 c/u), piscos, vinos, recuerdos y los tours obligados para Ballestas y la Reserva de Paracas. Fue ahí donde nos provocó unos anticuchos, y llegamos a la calle Bolognesi, donde se reúnen varios negocios ambulantes de venta de anticuchos, pero de entre todos si encontré una particularidad que no he visto en Lima, y es que le echan salsa de tomate. La porción está 7 soles. Vale la pena si les gusta la salsa de tomate, a mí no. Pero no se hagan bolas, y no pidan tomate si no les gusta.
El viaje a Paracas sí es otra cosa. Como estábamos en Ica, tuvimos que ir al terminal de Soyuz a tomar un bus que nos lleve a Pisco (que costó 4 soles), el viaje dura aprox 45 minutos. Dentro de Pisco, te deja en el cruce, donde tienes que tomar un colectivo (pasaje S/.1.50) hasta el mercado; y de ahí, otro colectivo hasta Playa Chaco (pasaje 3 soles). En Playa Chaco es donde salen los botes hacia Paracas. Los tours están 40 soles cada uno, pero quizás en un fin de semana sin fiestas, esté más barato. En la misma playa, también hay varios negocios donde se puede aprovechar a tomar algún desayuno, bastante recomendable si es que se ha salido temprano. Siempre antes de subir al bote, hay un poco de desorden en el puerto mismo (recordar que hay que pagar 1 sol por el derecho a entrar al puerto, cosa que debería de pagar la persona a la cual le pagaste por el tour). En los botes, entran aprox. 15 personas aparte de la tripulación, que en nuestro caso contó con el piloto, y un guía (un señor de edad que sabía bastante sobre toda la bahía de Paracas) y que amablemente, se ofrece para tomarte fotos cuando quieras. Sobre el paseo mismo a Paracas, creo que se puede deducir que es simplemente espectacular. Comienzas viendo la Catedral, ves también un tunel que tiene la forma del perfil de Cristo, es muy buena. Lo que se ve más son los lobos marinos (algunos con heridas de peleas entre ellos) y las gaviotas, que por momentos, sus ruidos eran ensordecedores. Lo mejor quizás es ver una orilla repleta de focas bebes, pero es por temporadas que es posible apreciarlos.
El tour habrá durado un par de horas, y de ahí enfilamos para la reserva. En nuestro caso, por ser sólo dos personas (ya que los tours con más gente salen temprano, y no llegamos), fuimos en una station, que nos llevó a la reserva, la cual debo decirlo, es simplemente espectacular. Se debe de pagar un ingreso de 5 soles sumados a los 45 del tour en sí (recuerden que era semana pico). La reserva es de lo mejor, y lo que no se debe de dejar de ver son la playa La Mina, playa Roja, el Museo Julio C. Tello y lo que quedó después del terremoto del 2007 de La Catedral (que a mí me parece tiene ahora la forma de un gorila). No se puede llegar hasta la playa donde se encuentran los flamencos, pero se les ve de lejos.
El viaje de vuelta salió bastante más barato y sin problemas. El servicio de Soyuz es bastante bueno a puntualidad, pero el aumentar los pasajes de forma tan descarada deja mucho que desear.







En conclusión, para alguién como yo, que he viajado poco, Ica es tán solo espectacular y debería de ser un punto imprescindible para cualquier perosna que desee conocer el Perú.